martes 31 de marzo de 2009

de "el músico del alto palermo"

quinto

amanece
el músico del alto palermo
mira al cielo
y en el sublime intento
de restarle peso al aire
que respira
se rinde
se desvanece
permanece de rodillas
ante un nuevo sol
que se trae consigo al desamor
de un verano
que se aleja

dios
en tus manos encomiendo
mi espíritu
así le habla el músico
a aquel director de orquesta
que invisible
gobierna desde el cielo
no existen pensamientos
que se filtren
entre ellos
no hay lugar para el odio
la desesperanza
comienza su ajetreado viaje
hacia aquello
que se aprende
una luna de plata
pierde su color y vuelve
a ser blanca
una guitarra de cinco cuerdas
finalmente calla
el beso de dos locos
vuelve a quedar
prohibido

todo vuelve a su sitio
el músico en la misma grada
las manos permanecen
en lo oscuro
las bocas ya no se abren
una mirada se
pierde y nunca mas
volverá a intimidar
el río siempre será río
el mar nunca será dulce
los sexos vuelven a estar
divididos
y ahora cargan con un deseo
que nuca será mas que eso
ese acto fallido
ese instante en el que la moralidad
no tiene cabida

piensa el músico
del alto palermo
acechan a su memoria
recuerdos de una mañana
en la que el enamoramiento
encontró punto
de partida
primero recuerda la ropa
la piel se le eriza
segundo aquellas escaleras
una súbita ráfaga de viento
el crepúsculo el cielo el amor
tercero la cocina desolada
cuanto darían los cuerpos
por matarse en un abrazo
cuarto quinto sexto
los ojos se besan
el aire se verbaliza
el músico y ella
aprenden a ser ciegos
pero repentinamente
como el primer rayo
de un titánico sol
que asusta
vuelven a recobrar
la vista
todo queda sedentario
inmóvil
todo es tocado por la vara
de un témpano

a partir de este momento
el músico del alto palermo llora

hay amores que hablan
con el viento
pero el viento
nunca ha entendido
absolutamente nada
de los amores
solo queda la música
queda histérica
y somnolienta buenos aires
la bomba de tiempo
de un antiguo reloj a cuerda
que inevitablemte
debe detenerse

2 comentarios:

Ro dijo...

Pablin! que bueno leerte amigo.

"el músico y ella
aprenden a ser ciegos"

Necesito robarme estos versos...

Un besote.

pablogabriel dijo...

jeje gracias ro!!
a ver cuando nos vemos!

besos!

pablo